Las promesas son mentiras, el silencio te escucha,
el tiempo nos olvida, la vida es una continua lucha.
El paisaje cambia porque no puedo pintarlo yo;
si sigo aquí es porque tengo un contrato con Dios.
Mis heridas no se sanan, pero sí se hacen más grandes.
¡Tú no me entiendes, cállate, mírame, dime que sientes!
Tú decides si quieres olvidarme o vivir con eso.
sábado, 14 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario